Volver al amor (Revista VIU – El Comercio 16-08-15)

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El domingo 16 de agosto, al revista Viù de El  Comercio publicó el artículo “Volver al amor” en el que se me pidió mi opinión sobre el poder de las palabras para mover las emociones durante el enamoramiento.

Comparto con ustedes el artículo completo:

VOLVER AL AMOR

Frases que intercambiamos después de un tiempo en una relación: «Ya no es lo mismo que al principio». «Te quiero mucho, pero no estoy enamorada de ti». «Nuestra relación se ha vuelto una rutina». «Ahora solo nos queremos y respetamos». Decimos esto a nuestra pareja cuando los sentimientos de aburrimiento, desmotivación o desilusión se apoderan de nosotros que antes solíamos vibrar con las ganas de estar junto al otro. A veces llegamos a pensar que ya no amamos a la persona que está a nuestro lado o escuchamos estas palabras desgarradoras de su parte. Cuando se trata del verdadero desamor, lo mejor que podemos hacer es aceptarlo y dejar ir a la persona que ya no quiere estar con nosotros. Pero en muchos casos, afirman los expertos, la llama del amor no se ha extinguido como parece y es posible revivirla.

¿QUÉ ES EL AMOR?

«Las novelas y los cuentos nos crean una falsa idea de lo que es el amor, por ello se cree que es algo incontrolable, inentendible, totalmente impulsivo y espontá- neo, incluso ajeno a la voluntad de una persona, cuando no es así en absoluto», afirma la terapeuta familiar y de pareja Jessica Blondet. «El amor se forma a través de las atracciones que son cien por ciento explicables, se desarrolla con el tiempo, se va trabajando y alimentando día a día conforme se viven ciertas experiencias en conjunto». «Lo que hace que nos enamoremos de una persona se conoce como bioquímica del amor», añade el experto en márketing personal y relacional Javier Alva. «Una sustancia de nuestro cerebro llamada feniletilamina obliga a segregar dopamina (hormona encargada de los sentimientos de satisfacción y placer), lo que nos produce un estado de euforia natural cuando estamos con esa persona especial. Asimismo, conforme vamos conociendo al otro, sus costumbres, metas, aspiraciones, nivel intelectual, sentido de humor y otros componentes de su personalidad, uno se va enamorando: encontrando puntos de interés en común, creando expectativas que con esa persona se van a poder cubrir necesidades al nivel físico, emocional e intelectual. Por eso el amor es más duradero que una atracción espontánea y siempre es una decisión.

¿POR QUÉ SE FUE LA MAGIA?

La cercanía, el entusiasmo por el otro y, al final, el amor, no terminan de un día para otro, señala Jessica Blondet. «Si hubo una mala comunicación, metas no compartidas, decepciones, expectativas no satisfechas a lo largo del tiempo, esa ‘llama’ se va extinguiendo y llega un momento en que uno siente que se acabó el amor, pero en realidad fue una serie de factores que no permitió que crezca un amor pleno, compartido y maduro». Para encontrar por dónde se fue la chispa, hay distintas alternativas: «Desde la propuesta de la psicogenética, existe una programación en cada persona que hace que actúe como lo hacía papá o mamá», nos explica el psicoterapeuta Bruno Granda. Según él, lo usual es que busquemos «una pareja que se acople a la representación de lo que fue la relación entre los padres durante la temprana infancia. No importa si fueron felices o miserables, para el inconsciente esa es la única manera de ser pareja». Sabiendo esto, podemos echar un vistazo crítico a nuestra relación y corregir los errores que cometemos. Las actitudes dañinas que pueden disminuir el amor, añade Granda, son: crítica constante (la costumbre de juzgar y culpar a la pareja), desprecio (frases de insultos, burlas), actitud defensiva (la persona juega el rol de víctima, no asume su responsabilidad en lo malo que ocurre), actitud evasiva (en el conflicto, uno de los miembros de la pareja se calla por completo, mientras el otro siente que «le habla a una pared»).

ENAMORAMIENTO 2.0

El primer objetivo es saber lo que queremos, no lo que no queremos. Piensa qué es lo que te hace feliz y comunícalo a tu pareja. Dile: «Cómo me hubiera gustado…», «Esto me haría muy feliz», «Hasta ahora me acuerdo de la alegría de aquel momento que me regalaste». Asimismo, para recibir este amor renovado que anhelamos, primero hay que darlo. Un error frecuente, según el doctor Alva, «es creer que el otro asume, entiende o supone que es amado: debemos decírselo. No esperemos que nos digan que ya no nos quieren para empezar a dar señales de nuestro amor. El poder de las palabras mueve la corporalidad, la actitud y la emoción del otro». En su libro “No quiero rosas rojas, quiero rosas blancas”, el experto explica una forma para superar las crisis en la relación de pareja a través de 20 frases inspiradas en la etapa del enamoramiento.

El aburrimiento y la desilusión ocurren cuando dejamos de hacer las cosas que hacíamos antes para hacer feliz a la persona amada. Al volver a hacer estas cosas, se renueva la ‘llama’ del amor. «Si se nos olvidaron sus gustos y preferencias, no temamos preguntar y sorprendamos nuevamente a nuestra pareja», recomienda Javier Alva. «Una nota antes de salir a la oficina en la que le decimos: “Amor, eres importante para mí”, “Gracias por ser como eres” marcará nuevamente el día».

Un recurso psicológico potente es visualizar el buen resultado de tus palabras o acciones. Imagina que tu pareja responda intensamente a tu beso, sonríe cuando le agradeces y se entusiasma por una actividad mutua que propones. Los terapeutas recomiendan hacer el ejercicio de la visualización positiva incluso en los momentos difíciles de distanciamiento o peleas. Espera lo mejor de tu pareja (por más difícil que sea), y le darás esta ‘buena vibra’ tan necesaria para mantener una relación tranquila y segura.VOLVER-A-AMAR VOLVER-A-AMAR2

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