“Yo te puedo estar amando, pero tu no te das cuenta” (Entrevista en el diario La República – 30/07/2015)

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javier alva la republica

He leído tu libro en cuatro minutos y medio. ¿Cuánto te demoró escribirlo?
Me demoró cuatro meses, porque esta es la primera presentación. No quiero rosas rojas, quiero rosas blancas tiene una segunda parte. Y demoró cuatro meses, porque yo iba escribiendo conforme iba viviendo la experiencia.

¿Con quién y en qué momento de tu vida fue esa experiencia?
Fue con mi novia, en octubre de hace dos años. Ella terminó conmigo y yo dije: ¿qué pasó acá? Es que uno ve las cosas de una manera y no está pensando en lo que quiere la otra persona. Yo no me había puesto a pensar cuáles eran sus propósitos y qué tipo de conversaciones quería tener conmigo. Simplemente vivía en la acción: en salir, en ir al cine, a comer…

¿Habías tenido relaciones previas?
Soy divorciado y tengo un hijo. Y el primer matrimonio tuvo eso: que uno no sabe expresar, no sabe decir, no sabe acercarse, y no sabemos cuáles son los propósitos de la otra persona. Entonces, ahora, cada día quería decir una frase y fue naciendo. A partir de ese momento, Carla, mi pareja, empezó a verme de una manera diferente.

¿Esto puede servir a todos o más a los hombres que a las mujeres?
Tanto los hombres como las mujeres necesitamos que nos digan cosas. De repente a un hombre le suena cursi que le digan: ay, amor, qué maravilloso es este día que estoy a tu lado…

Alguien tendría que escribir la contraparte femenina.
De repente. El tema de este libro es invitar a las personas a ver cómo están gestionando su relación, cómo están desarrollando una vinculación emocional con su pareja, qué tipo de conversaciones tienen o si solo están viviendo en la acción. Además te invita a ver el propósito de la relación. ¿Solo es un enamoramiento? ¿Estás buscando un matrimonio?

Hay un dicho contrario: hechos son amores y no buenas razones.
Claro. Pero tiene que haber coherencia entre lo que yo te digo y lo que hago. Porque de repente lo que yo hago es tan de día a día que tú no te estás dando cuenta. Entonces vale que yo te lo diga… Yo te puedo estar amando, pero tú no te das cuenta.

Dicen que las mujeres solemos ser más verbales que los hombres.
Ese es un juicio que tienen las mujeres que los hombres y no todos somos así. Yo por ejemplo soy muy expresivo, te digo lo que siento…

Esto funcionó con Carla que de repente es lo que llaman tu media naranja. ¿Funciona con cualquier mujer
Este libro fue testeado entre 20 mujeres solteras y casadas y da la casualidad que les gustó a las que quieren vivir en amor. Entonces uno decide si vivir su día a día fría, indiferente, no cursi…

¿Es cursi tu libro?
No. Pero algunas mujeres lo han calificado así: ¡pero esto es muy cursi! ¡Yo no puedo estar diciendo estas palabras ni siquiera una vez a la semana! Seguro tú no lo vas a decir, pero muchas mujeres y muchos hombres sí.

¿Qué frase es eficaz con un hombre?
No hay una. Creo que hay un momento en el cual uno necesita que le digan algo o simplemente que tú me pases la mano y me digas: te quiero, estoy a tu lado. Este año ha habido 32 mil divorcios. ¡Imagínate esas personas qué no se dijeron! Y no todos nos divorciamos porque ya no queremos a esa otra persona, sino que no sabemos conversar y ni siquiera vemos cuál es el propósito de nuestra relación.

Para aclarar el concepto, ¿cuál es el propósito de tu relación con Carla?
El propósito de nuestra relación es vivir juntos y felices. La verdad para nosotros es un despertar y todos los días es diferente y cada uno se cuida de decir las palabras de una manera diferente.

Pregunta ingenua: ¿para que el libro sea útil tú tienes que estar enamorado de la persona?
Hace unos días conversé con una persona y me dijo: yo ya no estoy enamorada de mi esposo. Y le dije: dime tres cosas que te gustaban de tu esposo cuando eran novios. Me las dijo y le dije: solo mira esas tres cosas. Volví a conversar con ella y me dijo: me cambió todo porque estoy mirando a la persona de quien me enamoré y estoy tratando de intentarlo otra vez. La oportunidad va a existir siempre. Depende de nosotros lo que queremos ver.

¿En cualquier momento?
¿Cuánto tiempo dura el enamoramiento? Unos dos años. Y a partir de ese momento, ¿qué pasa? Se acabó la pasión y empieza a vivirse lo racional, pero en eso racional que vivimos tiene que haber chispazos emocionales. ¿Vamos a esperar que venga otra persona a decirle palabras bonitas a nuestra pareja?

¿Qué pasa si ya apareció ese tercero? ¿Este libro puede servir para reconquistar el amor?
Esto no es una receta mágica, pero de repente te ayuda a darle una mirada a tu vida. Porque si tú te das cuenta, los ciclos en las relaciones se repiten. Tienes al frente a una persona diferente, pero el ciclo es el mismo. El enamoramiento va a pasar y a los dos años tu relación va a pasar a una segunda etapa que es lo racional y, si tú no sabes que estás en esa etapa, ¿te vas a buscar una persona?

Para bailar tango necesitas dos. ¿Si uno se esfuerza y el otro no?
Al menos hay que intentarlo. Si después de eso realmente tú no quieres acercarte a mí, seguro habrá otro que lo va a apreciar.

Por: Maritza Espinoza

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