Marketing para ser felices (Artículo publicado en la revista Anda Nº 150, marzo 2015)

CompatirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

JavierAnda1

El denominado Happy Marketing o marketing emocional ha revolucionado la forma de conectar nuestras marcas con los clientes: más allá de la utilidad económica y la satisfacción, lo que más vincula a una persona con una marca son las emociones, los valores y la sensación de plenitud que esta despierte en ella. Tú también eres tu propia marca, y te has preguntado, ¿qué sensación transmites a los demás?, ¿tus jefes o tus clientes sienten alegría cada vez que te ven? Una inyección de psicología positiva a nuestra marca personal nos permitirá contagiar la felicidad y hacernos 100% recordables a nuestros clientes, colegas y jefes.

Hoy abunda una gran literatura sobre los casos de éxito de las grandes empresas, como Coca-Cola, Nike, Starbucks, entre otras, que aplicando estrategias de marketing emocional han conseguido enamorar y fidelizar a sus consumidores y contagiarles cuotas de felicidad. ¿Qué hicieron estas marcas para diseñar sus exitosas estrategias? Pues, aparte de analizar las propiedades, características y ventajas diferenciales de sus productos, se preocuparon por estudiar la actitud que estos trasmitían hacia sus clientes.¿Por qué la actitud? Cuando alguien nos pregunta si somos felices, de forma natural, tendemos a recordar lo que poseemos: un departamento, nuestra profesión, un auto, la casa de la playa, etc. Asociamos el sustantivo felicidad con el verbo poseer, entonces pensamos que ser feliz es tener algo. Sin embargo, la felicidad no está en el querer y poseer, ¿Por qué? porque es parte de la naturaleza humana el querer tener siempre algo más a lo que ya tiene.

El filósofo y escritor francés Voltaire decía que “En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra”, y es que la felicidad no está en lo exterior, sino en lo interior. La felicidad no llega, se decide, por ello es una actitud, es decir, una disposición hacia cómo vivimos y que emoción damos a cada minuto de nuestra vida.

En el marketing personal sugerimos a las personas a que desarrollen su propia marca personal y diseñen estrategias para resaltar sus cualidades profesionales, sus ventajas competitivas y presentarse como más relevantes profesionalmente que las demás. Si bien, estos son aspectos exteriores de nuestra imagen que no debemos dejar de lado, también es importante trabajar la actitud que trasmite nuestra marca.

¿Contagias felicidad en tu oficina? ¿Tus clientes sonríen cada vez que tienen que tratar contigo? ¿Tus colegas sienten seguridad o compasión al verte llegar? Hace unos días, conversaba con una compañera de trabajo sobre este tema, y me contó que tiene una amiga que es una top profesional: dirige una importante empresa, dicta conferencias, escribe artículos de opinión en la prensa, etc.; sin embargo, cada día cuando llega a su trabajo muestra una actitud de que no es feliz, incluso, algunos de sus colaboradores la han visto llorar en su oficina. ¡Qué tan importante es trabajar también nuestra actitud para trasmitir el éxito de nuestra marca personal en todo sentido!

JavierAnda3

La felicidad es rentable

Los que trabajamos en el marketing de servicios sabemos que la primera impresión que causamos en un cliente será determinante para el resultado de la compra y de la relación posterior. Y qué difícil es satisfacer a un consumidor que viene ofuscado por un reclamo. Es difícil, sí, pero no imposible. El éxito está en no perder la calma, en mantener la actitud de brindarle la mejor atención y solucionar su reclamo. Del mismo modo, al trabajar la actitud que refleja nuestra marca personal no debemos buscar convertirnos en unos bufones que sonreímos todo el día y aparentamos ser felices. Lo que debemos inyectar a nuestra marca personal son dosis de optimismo, de sentir que los problemas –que siempre habrán– no son más grandes que nosotros.

 Si el objetivo del Happy Marketing es lograr que una marca llegue al corazón de sus clientes, aplicado esto mismo al marketing personal, el objetivo será que nuestra actitud positiva se conecte con el corazón de los demás, es decir tocar sus emociones. No podemos llegar a los otros, si no nos encontramos primero a nosotros mismos y para esto es importante hacer el ejercicio de analizar nuestro interior, así como analizamos nuestras cualidades exteriores para trabajar nuestra marca personal.

¿Cómo trabajar la actitud? Primero cree en ti, en lo que eres y lo que puedes hacer, no esperes que las cosas exteriores te motiven, pues la motivación surge del interior, no del exterior. Mira los problemas como situaciones para mejorar y potenciar tu creatividad. Y, lo principal, ámate a ti mismo, si tú no te amas, ¿quién lo va a hacer? Ama lo que haces y vive valores positivos. Los ejecutivos de Coca-Cola creen en el poder de su marca, saben que es reconocida mundialmente y creen firmemente que la gente es feliz consumiendo su producto. En Starbucks, su gente sabe que el valor de su marca está en hacer que toda bebida esté al gusto del cliente, y si no le gusta un café, se lo vuelven a preparar. ¿Tú que valor tienes? ¿Cómo lo expresas a los demás?

Trabajar la felicidad es rentable. Según diferentes estudios aparecidos en Harvard Business Review y Gallup, los trabajadores más felices son 31% más productivos y tienen 300% más capacidad de innovación que los que no lo son. Por ello, en la Universidad de Harvard, desde hace unos años han creado un curso electivo sobre la felicidad, en el cual cada semestre se inscriben más de 1,400 alumnos.

Las empresas buscan trabajadores más felices porque son más productivos y creativos, proporcionan un mejor trato al cliente y son más confiables. Entonces, qué esperamos para aplicar el Happy Marketing a nuestras vidas, trabajemos en transmitir nuestra marca personal con una actitud positiva, hagamos que nuestros clientes vivan una experiencia agradable en cada trato con nosotros, y aprendamos de las marcas a contagiar la felicidad a quienes nos rodean.

También, puedes leer el artículo online haciendo clic en la siguiente imagen:

Javieranda2

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *